Outcome of the Southern Cone Subregional Prepcom
Santiago, Chile: 14 - 15 June 2001 (Spanish)

APORTES DE LA REUNIÓN PREPARATORIA DEL CONO SUR PARA LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE A LA PLATAFORMA REGIONAL DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

            Los representantes de los gobiernos participantes en la Reunión Preparatoria del Cono Sur para la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible,

1.      Formularon presentaciones que permiten concluir que, a partir de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, se ha expandido y consolidado en la opinión pública la preocupación por la preservación de la calidad ambiental y la necesidad de que el desarrollo sea sostenible, lo que se ha visto ampliamente favorecido por el fortalecimiento de los procesos democráticos en el Cono Sur. En particular, destacaron los métodos, procedimientos y mecanismos que se han establecido para avanzar en la participación de la sociedad civil en la formulación de políticas públicas.

2.      Ratificaron la plena vigencia de los principios de la Declaración de Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, el Programa 21 y la Declaración de principios sobre los bosques, aprobados en la Cumbre de Rio de 1992, y su adhesión a estos instrumentos.

3.      Reafirmaron el derecho soberano de los Estados de aprovechar sus propios recursos según sus propias políticas ambientales y de desarrollo, y la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los límites de la jurisdicción nacional (principios 2 y 13 de la Declaración de Rio).

4.      Estimaron que se debe reconocer y valorar adecuadamente la contribución de los bienes y servicios ambientales de cada país a la protección del medio ambiente global.

5.      Ratificaron que la presión de la deuda externa, las restricciones en el acceso a los mercados y el deterioro del medio ambiente inducido por modalidades de producción y consumo insostenibles de los países industrializados son factores que dificultan la erradicación de la pobreza y obstaculizan el logro de la equidad social. Reconocieron que esto forma parte prioritaria de su agenda futura (principios 5 y 8).

6.      Expresaron su preocupación por evitar que los países industrializados hagan una interpretación abusiva del enfoque de precaución, que los lleve a utilizar las medidas de política comercial como un medio de discriminación arbitraria o injustificable o como una restricción velada del comercio internacional (principios 12 y 15).

7.      Sostuvieron que, para asegurar las condiciones de competitividad de las modalidades sostenibles de producción, es necesario internalizar los costos ambientales y suprimir las distorsiones del comercio y de las inversiones internacionales (principio 16).

8.      Pusieron de relieve el alto nivel de adhesión de los países del Cono Sur a los convenios ambientales internacionales, tanto los aprobados en la Cumbre de Rio (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y Convenio sobre la Diversidad Biológica) como los negociados posteriormente (Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular en África, Convenio para la aplicación del procedimiento de consentimiento fundamentado previo a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional y Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes). También informaron sobre los progresos logrados y los esfuerzos adicionales que se requieren para su efectiva implementación.

9.      Subrayaron la necesidad de que el Convenio sobre la Diversidad Biológica cuente con adhesión universal y la importancia de cumplir con las obligaciones que en él se prevén, teniendo en cuenta especialmente la participación equitativa en los beneficios derivados del acceso a los recursos genéticos y la protección de los conocimientos tradicionales.

10.  Expresaron asimismo su convicción de que es necesario que la participación en el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación tenga alcance universal.

11.  Ratificaron la trascendencia del comunicado conjunto de los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, del 22 de diciembre de 2000, sobre transporte marítimo de desechos radiactivos por el Atlántico y el Pacífico Sur.

12.  Reafirmaron el compromiso de alcanzar los objetivos establecidos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y, al tomar nota de las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambios Climáticos, que confirman que se está produciendo un cambio en el sistema climático como resultado de la actividad humana, expresaron su decisión de avanzar en la adopción de los mecanismos correspondientes para la entrada en vigor a la mayor brevedad posible y con la más amplia participación de la comunidad internacional del Protocolo de Kyoto de dicha Convención.

13.  En relación con el Protocolo de Cartagena sobre la seguridad de la biotecnología, instaron a la comunidad internacional a continuar con los esfuerzos para su implementación y a que se adopten las medidas pertinentes para su pronta entrada en vigor con la mayor universalidad posible.

14.  Manifestaron su interés por fortalecer los mecanismos de seguimiento del Convenio de Viena sobre la protección de la capa de ozono y el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias agotadoras de la capa de ozono, particularmente teniendo en cuenta que la persistencia de sustancias que deterioran la capa de ozono en la alta atmósfera emitidas en décadas pasadas continúa causando el adelgazamiento de esa capa en la primavera del Hemisferio Sur, con los consiguientes riesgos para los habitantes y ecosistemas de esta región.

15.  En relación con la solución de los problemas ambientales globales –incluidos los que afectan a los mares, los océanos y la atmósfera-- y la promoción del desarrollo sostenible, señalaron los esfuerzos que se vienen haciendo en los países de la región, pese a las dificultades económicas y los desafíos sociales, y la necesidad de garantizar que los países industrializados cumplan con los compromisos asumidos, de acuerdo con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas (principio 7).

16.  Al analizar las limitaciones que los gobiernos han enfrentado en sus esfuerzos por implementar el Programa 21 y los acuerdos ambientales multilaterales en general, coincidieron en la importancia de que, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, que se celebrará en Johannesburgo en 2002, se definan mecanismos para disponer de flujos continuos de recursos financieros dirigidos a apoyar los procesos de transición hacia modalidades sostenibles de desarrollo. Recalcaron, por ejemplo, el precedente positivo establecido por el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal y la necesidad de que se mantengan las mismas condiciones de asistencia a fondo perdido para las pequeñas y medianas empresas.

17.  En relación con los mecanismos financieros de las convenciones ambientales y, en particular, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), destacaron la necesidad de ampliar las áreas operacionales actualmente elegibles, de manera que dichos mecanismos puedan responder a las necesidades y preocupaciones de los países en desarrollo.

18.  Resaltaron la importancia de que en la Cumbre de Johannesburgo se adopten recomendaciones para aumentar el flujo de recursos financieros, asegurar la transparencia en los mecanismos de decisión del FMAM y, especialmente, garantizar la interpretación precisa de los criterios aprobados en las conferencias celebradas por los Estados partes de las convenciones ambientales multilaterales. Para ello se deberá incluir una revisión de los parámetros de asignación de recursos a los organismos de implementación y ejecución, así como de la administración de los fondos y de los mecanismos de rendición de cuentas y resultados.

19.  Destacaron los avances logrados en los países del Cono Sur en el establecimiento de regímenes de protección de la propiedad intelectual como uno de los elementos que contribuyen a crear el entorno adecuado para la recepción y desarrollo de tecnologías y enfoques productivos nuevos, ambientalmente limpios y energéticamente eficientes, así como los conocimientos técnicos correspondientes. Insistieron en la necesidad urgente de que en la Cumbre de Johannesburgo se inste al establecimiento de modalidades eficaces para facilitar dicha transferencia en condiciones favorables, en especial a partir de la adopción de mecanismos financieros y tratamientos fiscales preferenciales por parte de los países industrializados.

20.  Subrayaron los esfuerzos que están haciendo los países por incorporar la sostenibilidad en el diseño y la formulación de políticas públicas desde su origen, en particular las políticas económicas y fiscales, en cuyos procesos de planificación se deberá fortalecer la amplia participación de la sociedad civil (principios 4 y 10). Hicieron hincapié en la importancia de reforzar los mecanismos nacionales y de cooperación internacional para aumentar las capacidades nacionales y de los sistemas de información, tal como se establece en el Programa 21.

21.  Consideraron la conveniencia de avanzar en la racionalización de la gestión internacional del desarrollo sostenible, ante la proliferación y dispersión geográfica de los foros y las sedes de las secretarías de la convenciones ambientales multilaterales y de los organismos intergubernamentales y la diversidad de los requerimientos informativos correspondientes. Estimaron que en la Cumbre de Johannesburgo se podrá recomendar una evolución gradual hacia la armonización funcional de los diversos procesos con temas y objetivos similares.

22.  Dado que, desde de la Cumbre de Rio de 1992, se ha profundizado el proceso de globalización, cuyo rasgo más preocupante es su carácter incompleto y desequilibrado, que reproduce antiguas asimetrías y crea otras nuevas, coincidieron en que el éxito de la gestión local está directamente vinculado a una auténtica cooperación global para la promoción del desarrollo sostenible. Reiteraron asimismo su determinación de que en la Cumbre de Johannesburgo se refuercen los criterios y mecanismos para lograr la sostenibilidad del desarrollo, con pleno respeto al necesario equilibrio entre crecimiento económico, equidad social y protección del medio ambiente, componentes esenciales de un proceso de globalización no excluyente.