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Outcome
of the Southern Cone Subregional Prepcom |
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APORTES
DE LA REUNIÓN PREPARATORIA
DEL CONO SUR PARA
LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE A LA PLATAFORMA
REGIONAL DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Los representantes de los gobiernos participantes en la Reunión
Preparatoria del Cono Sur para la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo
Sostenible, 1.
Formularon presentaciones que permiten concluir que,
a partir de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente
y el Desarrollo, se ha expandido y consolidado en la opinión pública la
preocupación por la preservación de la calidad ambiental y la necesidad
de que el desarrollo sea sostenible, lo que se ha visto ampliamente
favorecido por el fortalecimiento de los procesos democráticos en el Cono
Sur. En particular, destacaron
los métodos, procedimientos
y mecanismos que se han establecido para avanzar en la participación
de la sociedad civil en la formulación de políticas públicas. 2.
Ratificaron la plena vigencia de
los principios de la Declaración de
Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, el
Programa 21 y la Declaración de principios sobre los bosques, aprobados
en la Cumbre de Rio de 1992, y
su adhesión a estos instrumentos. 3.
Reafirmaron el derecho soberano de los Estados de aprovechar sus
propios recursos según sus propias políticas ambientales y de desarrollo,
y la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de
su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de
otros Estados o de zonas que estén fuera de los límites de la jurisdicción
nacional (principios 2 y 13 de la Declaración de Rio). 4.
Estimaron que se debe reconocer y valorar adecuadamente la
contribución de los bienes y servicios ambientales de cada país a la
protección del medio ambiente global. 5.
Ratificaron que la presión de la deuda externa, las restricciones
en el acceso a los mercados y el deterioro del medio ambiente inducido por
modalidades de producción y consumo insostenibles de los países
industrializados son factores que dificultan la erradicación de la
pobreza y obstaculizan el logro de la equidad social. Reconocieron que
esto forma parte prioritaria de su agenda futura (principios 5 y 8). 6.
Expresaron su preocupación por evitar que
los países industrializados hagan una interpretación abusiva del
enfoque de precaución, que los
lleve a utilizar las medidas de política comercial como un medio
de discriminación arbitraria o injustificable o como
una restricción velada del comercio internacional (principios 12 y 15). 7.
Sostuvieron que, para asegurar las condiciones de competitividad de
las modalidades sostenibles de producción, es necesario internalizar los
costos ambientales y suprimir las distorsiones del comercio y de las
inversiones internacionales (principio 16). 8.
Pusieron
de relieve el
alto nivel de adhesión de los países del Cono Sur a los convenios
ambientales internacionales, tanto los aprobados en la Cumbre de Rio (Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y Convenio sobre
la Diversidad Biológica) como los negociados posteriormente (Convención
de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación en los países
afectados por sequía grave o desertificación, en particular en África,
Convenio para la aplicación del procedimiento de consentimiento
fundamentado previo a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos
objeto de comercio internacional y Convenio de Estocolmo sobre
Contaminantes Orgánicos Persistentes). También informaron
sobre los progresos logrados y los esfuerzos adicionales que se requieren
para su efectiva implementación. 9.
Subrayaron
la necesidad de que el Convenio sobre la Diversidad Biológica cuente con
adhesión universal y la importancia de cumplir con las obligaciones que
en él se prevén, teniendo en cuenta especialmente la participación
equitativa en los beneficios derivados del acceso a los recursos genéticos
y la protección de los conocimientos tradicionales. 10.
Expresaron asimismo
su convicción de que es necesario que la participación en el
Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos
de los desechos peligrosos y su eliminación tenga alcance universal. 11.
Ratificaron la trascendencia del comunicado conjunto de los
gobiernos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, del 22 de diciembre de
2000, sobre transporte marítimo de desechos radiactivos por el Atlántico
y el Pacífico Sur. 12.
Reafirmaron el compromiso de
alcanzar los objetivos establecidos en la Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y, al tomar nota de las
conclusiones del Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre Cambios Climáticos, que
confirman que se está produciendo un cambio en el sistema climático como
resultado de la actividad humana, expresaron su decisión de avanzar en la
adopción de los mecanismos correspondientes
para la entrada en vigor a la mayor brevedad posible y con la más amplia
participación de la comunidad internacional del Protocolo de Kyoto de
dicha Convención. 13.
En relación con el Protocolo de Cartagena sobre la seguridad de la
biotecnología, instaron a la comunidad internacional a continuar con los
esfuerzos para su implementación y a que se adopten las medidas
pertinentes para su pronta entrada en vigor con la mayor
universalidad posible. 14.
Manifestaron su interés por fortalecer los mecanismos de
seguimiento del Convenio de Viena sobre la protección de la capa de ozono
y el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias agotadoras de la capa
de ozono, particularmente teniendo en cuenta que la persistencia de
sustancias que deterioran la capa de ozono en la alta atmósfera emitidas
en décadas pasadas continúa causando el adelgazamiento de esa capa en la
primavera del Hemisferio Sur, con los consiguientes riesgos para los
habitantes y ecosistemas de esta región. 15.
En relación con la solución de los problemas ambientales globales
–incluidos los que
afectan a los mares, los océanos y la atmósfera-- y la promoción
del desarrollo sostenible, señalaron los esfuerzos que se vienen haciendo
en los países de la región, pese
a las dificultades económicas y los desafíos sociales, y la
necesidad de garantizar que los países industrializados cumplan con los
compromisos asumidos, de acuerdo con el principio de responsabilidades
comunes pero diferenciadas (principio 7). 16.
Al analizar las limitaciones que los gobiernos han enfrentado en
sus esfuerzos por implementar el Programa 21 y los acuerdos ambientales
multilaterales en general, coincidieron en la importancia de que,
en la Cumbre Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible, que se celebrará en Johannesburgo
en 2002, se
definan
mecanismos para disponer de flujos continuos de recursos financieros
dirigidos a apoyar los procesos de transición hacia modalidades
sostenibles de desarrollo. Recalcaron, por ejemplo, el precedente positivo
establecido por el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal y la
necesidad de que se mantengan las mismas condiciones de asistencia a fondo
perdido para las pequeñas y medianas empresas. 17.
En relación con los mecanismos financieros de las convenciones
ambientales y, en particular, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM),
destacaron
la necesidad de ampliar las áreas operacionales actualmente elegibles, de
manera que dichos mecanismos puedan responder a las necesidades y
preocupaciones de los países en desarrollo. 18.
Resaltaron la importancia de
que en
la Cumbre de Johannesburgo se
adopten recomendaciones para aumentar el flujo de recursos
financieros, asegurar la transparencia en los mecanismos de decisión del
FMAM y, especialmente, garantizar la interpretación precisa de los
criterios aprobados en las conferencias celebradas
por los Estados partes de las convenciones ambientales
multilaterales. Para
ello se deberá incluir una revisión de los parámetros de
asignación de recursos a los
organismos de implementación
y ejecución, así como de la administración de los fondos y de los
mecanismos de rendición de cuentas y resultados. 19.
Destacaron
los avances logrados en los países del Cono Sur en el establecimiento de
regímenes de protección de la propiedad intelectual como uno de los
elementos que contribuyen a crear el entorno adecuado para la recepción y
desarrollo de tecnologías y enfoques productivos nuevos, ambientalmente
limpios y energéticamente eficientes, así
como los conocimientos técnicos correspondientes. Insistieron
en la
necesidad urgente de que en la Cumbre de Johannesburgo se
inste al establecimiento de modalidades eficaces para facilitar dicha
transferencia en condiciones favorables, en especial a partir de la adopción
de mecanismos financieros y tratamientos fiscales preferenciales por parte
de los países industrializados. 20.
Subrayaron
los esfuerzos que están haciendo los
países por incorporar la sostenibilidad en el diseño y la
formulación de políticas públicas desde su origen, en particular las
políticas económicas y fiscales,
en cuyos procesos de planificación se deberá fortalecer la amplia
participación de la sociedad civil (principios 4 y 10). Hicieron
hincapié en la importancia de reforzar
los mecanismos nacionales y de cooperación internacional para aumentar
las capacidades nacionales y de los sistemas de información, tal como se
establece en el Programa 21. 21.
Consideraron la conveniencia de avanzar en la racionalización de
la gestión internacional del desarrollo sostenible, ante la proliferación
y dispersión geográfica de los foros y las sedes de las secretarías de
la convenciones ambientales multilaterales y de los organismos
intergubernamentales y la diversidad de los requerimientos informativos correspondientes.
Estimaron
que en la Cumbre de Johannesburgo se
podrá recomendar una evolución gradual hacia la armonización
funcional de los diversos procesos con temas y objetivos similares. 22.
Dado
que, desde de
la Cumbre de Rio de 1992, se ha profundizado el proceso de globalización,
cuyo rasgo más preocupante es su carácter incompleto y desequilibrado,
que reproduce antiguas asimetrías y crea otras nuevas, coincidieron en
que el éxito de la gestión local está directamente vinculado a
una auténtica cooperación global para la promoción del desarrollo
sostenible. Reiteraron
asimismo su determinación de
que en la
Cumbre de Johannesburgo se
refuercen los criterios y mecanismos para lograr la sostenibilidad
del desarrollo, con pleno respeto al necesario equilibrio entre
crecimiento económico, equidad social y protección del medio ambiente,
componentes esenciales de un proceso de globalización no excluyente. |