Ventajas y desventajas de comer chicle

chicle de chuche masticar

Comer chicle es un hábito muy común en personas de todas las edades. Se asocia a refrescar el aliento, reducir el estrés o simplemente pasar el tiempo, pero pocas veces se reflexiona sobre sus efectos reales en la salud. Aunque puede aportar ciertos beneficios cuando se consume de forma ocasional y adecuada, también presenta inconvenientes si se abusa de él o se eligen productos poco adecuados.

Para entender mejor cómo influye el chicle en nuestro organismo, es importante analizar tanto sus aspectos positivos como sus posibles efectos negativos. A continuación, repasamos las principales ventajas y desventajas de comer chicle, así como algunas recomendaciones para un consumo responsable.

Beneficios de comer chicle

chicle de mascar

Uno de los beneficios más conocidos de comer chicle es que estimula la producción de saliva. Este aumento de saliva ayuda a neutralizar los ácidos de la boca, lo que puede contribuir a proteger el esmalte dental y reducir el riesgo de caries, especialmente cuando se trata de chicles sin azúcar.

Además, masticar chicle puede ayudar a combatir el mal aliento, ya que estimula la limpieza natural de la boca y aporta sabores refrescantes. Por este motivo, muchas personas lo utilizan después de comer o beber café.

Otro beneficio interesante es su efecto sobre la concentración y el estado de alerta. Diversos estudios han demostrado que masticar chicle puede mejorar ligeramente la atención, la memoria a corto plazo y la capacidad de reacción, especialmente en tareas repetitivas o situaciones de cansancio.

También se le atribuye un papel en la reducción del estrés y la ansiedad leve. El acto de masticar puede tener un efecto calmante, ayudando a liberar tensión y a mantener la mente ocupada. En algunas personas, esto contribuye a controlar nerviosismo o hábitos como morderse las uñas.

Por último, el chicle puede ser útil para reducir la sensación de hambre de forma puntual. Al mantener la boca ocupada, puede ayudar a controlar el picoteo entre horas, aunque no debe considerarse una herramienta para perder peso.

Desventajas y posibles efectos negativos

A pesar de sus beneficios, comer chicle también tiene desventajas, especialmente cuando se consume en exceso o se eligen chicles con azúcar. Uno de los principales problemas es el impacto negativo en la salud dental cuando contienen azúcar, ya que favorecen la aparición de caries y el deterioro del esmalte.

Incluso los chicles sin azúcar pueden causar molestias si se consumen de forma abusiva. Muchos contienen edulcorantes como el sorbitol o el xilitol, que en grandes cantidades pueden provocar hinchazón, gases o diarrea, especialmente en personas con sensibilidad digestiva.

Otro inconveniente es el impacto sobre la articulación temporomandibular (ATM). Masticar chicle durante largos periodos puede sobrecargar los músculos de la mandíbula, provocando dolor, chasquidos o molestias al abrir y cerrar la boca. Esto es especialmente relevante en personas que ya sufren problemas mandibulares.

Además, el consumo excesivo de chicle puede fomentar hábitos poco saludables, como masticar de forma constante o sustituir una correcta higiene bucal por el uso de chicles para refrescar el aliento, lo cual no reemplaza el cepillado ni el uso de hilo dental.

Desde un punto de vista social y ambiental, también hay que considerar que el chicle mal desechado es una fuente importante de contaminación urbana, ya que es difícil de eliminar y deteriora el espacio público.

Recomendaciones para un consumo responsable

Para aprovechar los beneficios del chicle sin sufrir sus efectos negativos, lo más recomendable es consumirlo con moderación. Optar por chicles sin azúcar, preferiblemente con xilitol, es una mejor opción para la salud dental.

También es importante limitar el tiempo de masticación. No es necesario mantener el chicle en la boca durante horas; unos minutos después de comer son suficientes para estimular la saliva y refrescar el aliento sin sobrecargar la mandíbula.

Si aparecen molestias digestivas o dolor mandibular, conviene reducir o eliminar su consumo. En personas con problemas de ATM, el chicle suele estar desaconsejado.